miércoles, 14 de julio de 2010

YA NO SOMOS TAN AMABLES


Era un día lluvioso, con carros atascados por todos lados, lento el tráfico y yo, en medio de todo aquello. Como el tiempo pasaba más lento que nunca y así, nunca veía llegar a mi casa, saqué mi celular de la cartera y me dispuse a hacer dos llamadas: una a mi casa para avisar que estaba retrasada y la otra a una de mis primas porque estaba muy aburrida en media fila sin avanzar. Cuando empecé a hacer la llamada, estaba justamente detenida como todos los demás, solo que me tocó de vecino un taxi que quería salir de un sitio improbable que sin darme cuenta, era yo quien se lo impedía,pero como buen panameño desesperado me culpaba a mí de alguna manera de su retraso cuando el muy ciego no quería notar que el enredo no era obra mía; fue cuando entonces, el muy caballero me grita a todo pulmón : CIERRA EL CELULARRRRRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!, yo, impávida y con toda mi calma, bajé la ventana del copiloto, puesto que el señor "caballero taxista" estaba de ese lado de mi carro, lo miré por segundos y le dije "es que acaso me piensas llamar?????", entonces, él, incrédulo, pero para no mermar su "hombría" frente a su compañera que me veía con ojos de asombro y risa, arremetió con un franco y agresivo "CIERRALOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!" Nuevamente mi pregunta insistente y esta vez agrandada: "es que me vas a llamar? porque de ser así, mira que cierro enseguida, si no, olvídalo!!", por un lado mi prima en el celu desesperada diciendo "qué pasaaaaa??" y yo tratando de explicarle que tenía a un "super macho" desconocido, dándome órdenes porque se le ocurrió de pronto. A las finales a él no le quedó otra que reírse, resignarse y aguantarse.
La falta de cortesía por donde vayas es evidente, las malas maneras superan la imaginacion más fructífera y las cosas que nunca se te ocurrieron , simplemente te pasan.
Atrás han quedado aquellos tiempos de el por favor, los buenos días y buenas tardes tan agradables que precedían al buenas noches; ya la gente con el cuento de la prisa, no reparan en cosas simples, pero básicas.
Ahora todo es rudo y apurado y si vives en una ciudad grande, resulta peor.
Todo está tan al revés ultimamente, que lo que es normal resulta a la inversa y así vamos perdiendo la cortesía, que tanta falta hace.
Espero que esto sea solo una racha de mala onda y se disipe de alguna manera, porque se seguir así,creo que en vez de saludarnos gruñiremos.
Mi historia con los taxistas es célebre, pero debo reconocer que no solo con ellos me he tenido que "enfrentar", en otra ocasión un conductor desesperado me gritó "MUEVEEEEEEEEE!!" y yo, otra vez impávida solo le tiré un beso como candidata a reina...se quedó en shock y yo seguí mi camino viéndo por el retrovisor, cómo se quedaba atrás por gritón.
No, definitivamente no me gusta la decortesía, ni vehicular ni a pie,pero si hago lo mismo, me subo en ese tren que no me gusta, por eso ruego a Dios que esto sea mala racha y no algo definitivo, que las buenas maneras hacen el día más agradable, muy placentero y quién sabe, hasta le alegras el día a alguien sin saberlo.