jueves, 7 de octubre de 2010

SOLTANDO PALABRITAS



No hace mucho llevo oyendo frases que en verdad me dejan pensando porque simplemente me crispan los nervios, pero hay una en especial a la cual le tengo bastante estrés y es la que dice “ El hombre llega hasta donde la mujer lo permite” . Lo peor de todo es que muchas mujeres defienden la frase como si se les fuera la vida en ello, dándole más relevancia, misterio y hasta apoyo!! Y con esa historia los hombres, esos seres tan fantásticos para escudarse muchas veces en lo que sea, se han lavado las manos como Poncio Pilatos en más de una ocasión.
Para nada soy feminista, simplemente soy pro igualdad sin violencia ni demostraciones excesivas de igualdad, puesto que Dios nos hizo igualitas a ellos y a semejanza suya. Con ello por delante, quiero decir ahora , corrigiendo la tan usada frasecita de años, que no es el hombre el que llega hasta donde la mujer se lo permite, es , en realidad “Cualquier ser humano llega hasta donde el otro se lo permita” Diferente la cosa, no? Por qué debo aguantarme semejante frase injusta y de paso apoyarla cuando todos los días veo que las mujeres también llegan hasta donde se los permita el hombre?? Muchas veces las cosas hay que desglosarlas para verles la realidad y no caer en injusticias. Por lo tanto me niego a oír semejante cosa y menos, apoyarla
.
Otra frase-estrés muy oída es aquella de “no voy a hacer nada que tu no quieras”.pues claro que no!!!! pero esta , aparte de mal redactada esta incompleta, debería ser “no VAMOS a hacer nada que no queramos” porque esta célebre y milenaria frase es la ideal para los que se desentienden luego de cualquier responsabilidad posterior a lo que sea. Con lo cual también puede ser que si hay consecuencias se adicione “no te puse una pistola en la cabeza”. Lo malo de todo es que la gente se inventa las excusas antes de tiempo porque no son capaces de decir la verdad de frente y menos de cargar con las consecuencias de sus actos.. .
Lamento profundamente si alguno de mis amigos se siente incómodo con todo esto, pero los que me conocen bien, sabrán que solo es una de mis reflexiones sin ánimo de violencia y sí, con ansias de justicia y paz, de amor por la gente y de que se deje de tratar al prójimo como si fuera tonto.
Otra buenísima es “yo no te prometí nada”… ok ok ok, no prometiste, pero como que los actos denotaban algo más, quizás no promesas, pero algo cercanito, no? Pero es muy “atinado” que cuando ya se quiera finiquitar el caso, sin pensar en mucha cosa, porque simplemente el aburrimiento o lo que sea ha tocado la puerta, se suelten las palabras en desorden para que tomen precisamente el orden que se busca.
Decir Algo así, me suena bastante triste y quien lo dice a otro es un ser poco recursivo, simple y de paso mala gente.
Creo que cuando dejemos de ser egoístas, será cuando en verdad seremos más justos unos con otros, porque siento que cada una de las frases en las que denote desventaja aplaudida para quien sea, no nos llevará a ningún avance interior. Y se trata de mejorar como personas, no de fingir que lo hacemos, pues al fingir, engañamos un rato al público, pero ojo! solo un rato y toda la vida a nosotros mismos, porque a Dios no lo engaña nadie y aun hay quienes creen que le sacaron la vuelta.
Así y con todo el desorden verbal que nos traemos a diario, estoy convencida que hay gente para todo, con lo cual no he descubierto el agua caliente, pero hace esperanzarme en que cualquier día de estos me sorprenderé encontrando más honestidad y menos desorden en las relaciones interpersonales.