viernes, 31 de diciembre de 2010

SI NO SUEÑO...

Cada vez que inicia un nuevo año estamos con los propósitos, los sueños y los deseos más firmes y decididos que nunca. Con el pasar de los meses, en algunos casos, decae todo aquello que nos hizo ser felices los primeros días del año. En nosotros y solo en nosotros está no dejar que eso suceda.

Que no nos gane un mal día, que no nos gane una mala cara en el camino, ni los malos sentimientos que podamos percibir a  nuestro paso.

Lo importante es seguir adelante con nuestros sueños, hacerlos realidad y sentirnos satisfechos y con ganas de seguir soñando por que sabemos que realizamos lo que pensamos que queremos lograr.
Siempre recuerdo el cuento aquel del capitán Sanders , que cuando le dijeron 99 veces no, a su receta...le importó muy poco y se lanzó solo..ahora vemos su éxito.
No importa que tan alto sean nuestros propósitos a los ojos de los demás, o que simple parezca; cada quien sabe lo que desea y hasta donde quiere llegar..el límite es hasta donde nos propongámos llegar, solo hasta allí...

Los sueños abarcan tanto! recuerdo hace unos años a mi prima Angélica, su esposo y sus dos hijas corriendo a las 12 de la noche del día 31 con unas maletas por la calle... y como a veces ando en la luna, pensé "Y a dónde van esos cuatro??" luego supe que su sueño para ese año entrante era viajar..y se logró..no por superstición, si no por sus grandes deseos que con seguridad trabajo día con día como para decirme al año siguiente.; " y viajé!!".   Todo en la vida es el resultado de nuestros sueños.

Que nuestro 2011 sea para cada quien la herramienta para los logros, no el obstáculo; que sea de grandes proyectos logrados y que cuando llegue a su fin , deje la sensación del deber cumplido. Que no llegue Junio y nos sintamos incompletos, que  en verdad la perseverancia esté presente durante esos 12 meses que recién comienzan.
 
Sin sueños, la vida sería muy monótona y sin su realización no tendría sentido soñar.
Mensaje para el el año 2011:  llega hasta donde quieras llegar...cada quien que logre lo suyo, cada quien tiene ese derecho.

domingo, 26 de diciembre de 2010

MÁGICA LUZ

 La noche de Navidad es mágica, realmente mágica y las cosas mágicas son para disfrutarlas con los que amamos, con los que vemos todo el año voluntariamente y con lo que no vemos , pero con los que  tenemos una relación muy buena... que digo buena, excelente!!
Pasada esa mágica noche, nos quedamos llenos de paz, de inmensa alegría y deseos de continuar con más fuerza todo lo emprendido previamente.

Pasé una mágica noche familiar, aprendiendo los pasos de baile, muy "modernos"  y sin pena, de Tomasito que tiene dos años y un poco más; viendo como Juan Carlitos rodaba más de una vez por las escaleras de la entrada, se levantaba y sonreía con sus dos añitos...ojalá nosotros nos levantáramos así de optimistas cada vez que aterrizamos de verdad o figurativamente, por cierto que la última aterrizada de la noche, porque fueron más de dos, fue inolvidable y hastá lloró; aun así, más tarde nos regaló su sonrisa como el Niño Dios debe haberle sonreido a su mamá.

Comentamos cómo, curiosamente, las parejas de esposos estaban vestidos del mismo color, cuando la suegra de mi cuñada hizo el "recuento" de colores y llegó a mi núcleo familiar, solo dijo " Maru de negro y Antonio también..bueno, él siempre se viste de negro"  a lo que mi hija luego en la casa me dijo " será que mi papá es gótico??", nos morimos de la risa!! pero al aspirante a no gótico no le hizo mucha gracia el chiste..ahora se lo  tenemos de apodo...nos mata si se entera!!

Disfruté a mi sobrino Daniel con su fabulosa lista de regalos  para entregársela al Santa que había llegado a la casa de enfrente, me la pasé dándole el discurso de que Santa tenía un trato en cada casa y el trato en la suya era llevar regalos cuando dormían todos...como no se quedó conforme, le enfaticé el cuento y le aseguré que en esta familia la cosa funcionaba así, "cuando te duermas viene!!", "los vecinos hicieron otro trato!!! "   Mi cuñada, madre del niño, lo miraba con susto solo de pensar que se iría con lista en mano a la casa de los vecinos, me decía "es que esto no me ha pasado nunca!!". Pero como soy veterana en estos asuntos, logré quitarle la idea  a Daniel, de que le diera su extensa lista al Santa contratado , la cual al rato perdió importancia a los ojos del dueño y la cargaba en la mano su primo Tomás como si fuera su secretario. Estoy segurísima que mi discurso fue convincente, pues mucho más tarde lo escuché decir  muy cariñosamente: "sería bueno que ya todos pudieran irse  y así dormirnos pronto"... la reunión fue en su casa.

Fui la ayudante en la cocina un rato y  aunque dicen que el  que parte y reparte se queda con la mejor parte, juro que me porté bién y no me aproveché del "cargo".

 También me dí gusto haciendo posar a los niños para las fotos, después me di cuenta que yo no salía en ninguna; cuando lo descubrí ya había perdido el "glamour" , así es que lo dejé así.

Nuevamente, igual que cada año, me encanté con los fuegos artificiales a las 12, cuando ya tenemos la dicha del nacimiento de nuestro Niño Dios, motivo de nuestra celebración e inmensa alegría. Posteriormente recordé, inevitablemente, a los desposeídos tanto de amor, como de bienes para subsistir y desee con todo mi corazón que estuvieran bién y que la magia navideña los alcanzara sin falta.

Pensé en el pavor de mis gatos en la casa con el estruendo de los fuegos artificiales..los pobres se asustan de lo lindo, igual que todos los perros del vecindario. Es que no se puede dejar  de pensar en cada ser viviente en estas fechas.

La unión de la noche  estuvo presente todo el tiempo, esa unión que se tiene el año entero y que formalizamos más el día 24.

Sin duda la noche fue mágica, nos alcanzó a todos con su luz que nos durará por mucho tiempo, porque en esa noche y en ese lugar, solo había amor, paz y buenos deseos para todos de parte de cada uno de los presentes.

domingo, 5 de diciembre de 2010

EL ÁRBOL


Ya estamos todos poniendo el arbolito navideño, el tan afamado pino, que por el precio que se incrementa cada año, hace pensar que son arbolitos parlantes, pero siguen siendo mudos.

Por mi casa han pasado de diversos tamaños, siendo mis preferidos los más pequeños porque como soy yo la que los pone y quita, al ser de ese tamaño, es menos trabajo al inicio y al final de la temporada. Que por cierto, muchas veces, aunque reniego,   cuando llega el 6 de  enero hasta tristecita me da guardarlo nuevamente porque como siempre, me encariño con todo.

Hubo un año en que tuvimos uno que era como las luminarias de hollywood : de día una birria y de noche , despampanante. Resulta que como estuve hospitalizada varios días, desde un 8 de diciembre,  ese año, se nos olvidó el arbolito y todo lo que involucra . Cuando ya estaba en casa y los días pasaban, mi hija estaba con la cantaleta de.."y este año no hay árbol..no?" para  un 22 de diciembre ya no quedaba ni uno decente en venta que fuera de verdad, con lo que mi esposo voló a ver si encontraba alguno  aunque fuera artificial.  La búsqueda resultó titánica; finalmente  logró encontrar   en un almacén uno muy chiquito que  tenía sus propias luces.
Cuando lo trajo a la casa , nos pareció escuálido...creo que se nos notó en la cara a mi hija y a mí, puesto que en seguida nos dijo "era el único que había!!" y bueno, pasaron las horas, se hizo de noche, lo conectamos y... oh sorpresa!!!! era un espectáculo  , las luces cambiaban de colores que se entrecruzaban  maravillosamente haciendo que cada vez nos gustara más, nos enamoráramos de él y de paso, medio mundo quedaba boquiabierto al ver como tomaba vida cuando llegaba la noche , después de haberlo visto tan simple en el día.
Pasó ese año y decidí guardarlo para el año entrante; total, pensé, es tan bonito! y  como siempre: le había tomado cariño.
Y así nuevamente, en la navidad siguiente estaba el famoso arbol listo para ser puesto cuando de pronto, me enfermé otra vez!!  al menos ya teníamos árbol...pero al parecer había sufrido algún percance y al ponerlo..se quería ir de lado..lo sujetamos con todo lo que se nos ocurrió, pero como estábamos preocupados con mi salud, no le hicimos mucho caso  y el arbolete pasó del rol de espectacular, a asesino. Cuando me visitaba alguien  se deslizaba lentamente sobre uno de sus lados y zasss !! caía encima de la visita, entonces había que socorrer  a la pobre persona que prácticamente  había quedado en shock, había sido atacada por un árbol navideño.
Creo que el cariño que le profesabamos era tal, que no nos mentalizábamos a despedirlo de la casa,a pesar que  ahora  se había convertido en peligroso. Recuerdo aun el estres sentada en la sala de mi casa , hablando con quien fuera, creo que no ponía atención por estar viendo el momento cumbre en que el dichoso árbol  "atacaba" ; hasta grité  una vez: " cuidadooo! se caeeeee!!" y casi mato del susto a una de mis amigas que estaba sentada junto a él.
Ese año, lo quitamos antes, la verdad ya nos tenía locos a todos. Mentalmente le di las gracias y lo desaparecimos.  Ha sido inolvidablemente recordado como el arbolito asesino, afortunadamente sus "víctimas "salieron ilesas.
Recuerdo mucho los árboles de mi infancia, mi mamá detestaba ponerlos..."en España se ponen solo nacimientos!!!" mamá...no vivimos en España... y así por nuestra casa pasaron de todo tipo, hasta tuvimos uno plateado porque estaban de moda..pero era tan rígido que parecía un robot y para remate mi mamá no se complicó, le compró  las bolas de un solo color y así nos complació a mi papá y a mí que la verdad quedamos muy contentos, aunque mi mamá cada vez que le pasaba cerca al árbol decía "qué horror...ahora plateado".
Otra navidad, se le ocurrió cortar medio pino de varios que teníamos en el patio y nos lo puso lleno de bolas color fuccia, este año ya eran de otro color, parece que mi mamá era de avanzada..los accesorios de sus árboles navideños generalmente eran de un solo color, como hacen ahora. Ella estaba muy contenta con este árbol, porque tenía una forma artística...
Sin duda siempre nos trató de complacer "americanizándose" en estas fechas. Gracias mamá!!
Como fuera y donde fuera, en mi casa o la de mis padres, los árbolitos me han traído felicidad, son los que nos anuncian la llegada de esta gran fecha llena de sentimientos y emoción por recordar y conmemorar el nacimiento de nuestro Señor, el Rey de Reyes.
 Fecha de unión, de recuerdos, de tarjetas navideñas, de los brownies de Norita y de tía Paula, del amor de la gente que se desinhibe para decir cuanto nos quieren, cuando durante el año se nos ponen tímidos...sin duda, Dios nos llena de más bendiciones que nunca en su cumpleaños y en vísperas de él.
Este año, ya puse mi árbol, chiquito, bonito y descomplicado..ya me estoy pareciendo a mi mamá...puse todo del mismo color...se me pegó la onda  "same color", pero se ve tan especial y lleno de amor, que sin duda,  a pesar de estar peleando todo el dia con el gato que se roba las bolas del árbol cada vez que me decuido, sentiré cada vez más, al verlo, el verdadero sentido de estas fechas, porque sin duda, los árboles navideños son los mensajeros de lo que significa esta gran fiesta.