domingo, 26 de diciembre de 2010

MÁGICA LUZ

 La noche de Navidad es mágica, realmente mágica y las cosas mágicas son para disfrutarlas con los que amamos, con los que vemos todo el año voluntariamente y con lo que no vemos , pero con los que  tenemos una relación muy buena... que digo buena, excelente!!
Pasada esa mágica noche, nos quedamos llenos de paz, de inmensa alegría y deseos de continuar con más fuerza todo lo emprendido previamente.

Pasé una mágica noche familiar, aprendiendo los pasos de baile, muy "modernos"  y sin pena, de Tomasito que tiene dos años y un poco más; viendo como Juan Carlitos rodaba más de una vez por las escaleras de la entrada, se levantaba y sonreía con sus dos añitos...ojalá nosotros nos levantáramos así de optimistas cada vez que aterrizamos de verdad o figurativamente, por cierto que la última aterrizada de la noche, porque fueron más de dos, fue inolvidable y hastá lloró; aun así, más tarde nos regaló su sonrisa como el Niño Dios debe haberle sonreido a su mamá.

Comentamos cómo, curiosamente, las parejas de esposos estaban vestidos del mismo color, cuando la suegra de mi cuñada hizo el "recuento" de colores y llegó a mi núcleo familiar, solo dijo " Maru de negro y Antonio también..bueno, él siempre se viste de negro"  a lo que mi hija luego en la casa me dijo " será que mi papá es gótico??", nos morimos de la risa!! pero al aspirante a no gótico no le hizo mucha gracia el chiste..ahora se lo  tenemos de apodo...nos mata si se entera!!

Disfruté a mi sobrino Daniel con su fabulosa lista de regalos  para entregársela al Santa que había llegado a la casa de enfrente, me la pasé dándole el discurso de que Santa tenía un trato en cada casa y el trato en la suya era llevar regalos cuando dormían todos...como no se quedó conforme, le enfaticé el cuento y le aseguré que en esta familia la cosa funcionaba así, "cuando te duermas viene!!", "los vecinos hicieron otro trato!!! "   Mi cuñada, madre del niño, lo miraba con susto solo de pensar que se iría con lista en mano a la casa de los vecinos, me decía "es que esto no me ha pasado nunca!!". Pero como soy veterana en estos asuntos, logré quitarle la idea  a Daniel, de que le diera su extensa lista al Santa contratado , la cual al rato perdió importancia a los ojos del dueño y la cargaba en la mano su primo Tomás como si fuera su secretario. Estoy segurísima que mi discurso fue convincente, pues mucho más tarde lo escuché decir  muy cariñosamente: "sería bueno que ya todos pudieran irse  y así dormirnos pronto"... la reunión fue en su casa.

Fui la ayudante en la cocina un rato y  aunque dicen que el  que parte y reparte se queda con la mejor parte, juro que me porté bién y no me aproveché del "cargo".

 También me dí gusto haciendo posar a los niños para las fotos, después me di cuenta que yo no salía en ninguna; cuando lo descubrí ya había perdido el "glamour" , así es que lo dejé así.

Nuevamente, igual que cada año, me encanté con los fuegos artificiales a las 12, cuando ya tenemos la dicha del nacimiento de nuestro Niño Dios, motivo de nuestra celebración e inmensa alegría. Posteriormente recordé, inevitablemente, a los desposeídos tanto de amor, como de bienes para subsistir y desee con todo mi corazón que estuvieran bién y que la magia navideña los alcanzara sin falta.

Pensé en el pavor de mis gatos en la casa con el estruendo de los fuegos artificiales..los pobres se asustan de lo lindo, igual que todos los perros del vecindario. Es que no se puede dejar  de pensar en cada ser viviente en estas fechas.

La unión de la noche  estuvo presente todo el tiempo, esa unión que se tiene el año entero y que formalizamos más el día 24.

Sin duda la noche fue mágica, nos alcanzó a todos con su luz que nos durará por mucho tiempo, porque en esa noche y en ese lugar, solo había amor, paz y buenos deseos para todos de parte de cada uno de los presentes.