martes, 21 de mayo de 2013

GUARDAME LA HISTORIA

Es muy difícil a veces, dependiendo de a quién se le pida el favorcito, después de haber sacado del alma, la mente o del corazón un cuento,   que te lo guarden si no de por vida, al menos por buén tiempo hasta que pase el peligro si fuera el caso.

Generalmente nos encontraremos quienes si no lo trasmiten como si jugáramos telefonito, sienten que explotarán; porque para muchos, es casi imposible quedarse callados.

En estos días me encontré con una " involuntaria negociante" del silencio, sí eso mismo! Me contó que hace años vivía con unos parientes y dos de ellos, aparentemente pareja (eso fue lo que entendí), le pagaban por su silencio, asi es que si alguno andaba en trampa, le daban su "recompensa" en aras de su discreción. Lo mejor de todo es que ninguno supo jamás que pagaban a la vez!! La verdad es que para como andan los tiempos, la imaginación para ganar plata no tiene límites! 

Hace años, una de mis primas, tenía que repetirse  a sí misma cuando le contaba algo que no debía comentar: "no debo repetirlo, no debo repetirlo" parecía un mantra !! Luego me decía que lo hablaba sin darse cuenta, que no era mala fe ni indiscreción, que se le salía así, alegremente. Creo que su memoria es selectiva, a ver prima, a que no contabas así sin pensar tus cuentos, ah?? Y bueno, por eso deje de informarle cosas importantes.
Y es que cada vez que veo que alguien se resbala...zassss, jamás de los jamases tendrá el placer de oir nada que no deba oir.

Ahhhh pero lo mejor es cuando le cuentan a su roomate y resulta que el roomate en cuestión está enteradísimo de tu vida!!!Terrible esto. Porque si yo quiero que el roomate ajeno sepa mis cuentos, pues siento a mi amiga y su roomate, les comento y hasta hacemos reunión de grupo con todo y vinito y lo pasamos divinooo. Pero no chata, que el cuento es pa tí, no pa tu novio. Supe de una pariente a quien su esposo le preguntaba por tal o cual suceso de alguna de sus amigas, pues como tenía la contraseña de su correo, se tomaba el trabajo (qué dedicado!!) de leer los mensajes de medio mundo y luego se interesaba por la segunda parte del cuento que no era para él.  Niña...ya lo he dicho antes...la contraseña te la debes llevar a la tumba!!

Con los años se logra tener un detector de chismosos y de habladores dentro cada quien si se desea. 
Así, he logrado detectar los que le cuentan a mamita tooooodo lo que pasa, pues ese tipo de mamitas, suelen ser indiscretas y allí te enteras hasta de lo que no te diste cuenta en la reunión en la cual coincidiste con el hijo de la mencionada mamita. Y debo agregar que estas famosas mamitas, los programan desde chiquitos!! Son un real peligro, cuidenseee!!!
También he logrado detectar a los que usan tus cuentos como tema de conversa en reuniones y una sin sospechar nada, pero resulta que la reunión fue entretenida gracias a nuestra vida. Al respecto creo que sería justo cobrar por la historia.

En realidad, hay cosas que me parecen inofensivas que cuenten de mi existencia, si les hace felices y se divierten un poco, como cuando conocí a mi roomate, que andaba muy poco glamoroso y con el zapato accidentado, decidió presentarse cual ventrílocuo, haciendo que su zapato me hablara. Chico! fue terrible tu escena del zapato, menos mal que te reivindicaste a los días. Aun me recuerdo  sentadita en el sillón de la casa de mi amiga Norita, con mi faldita verde de tréboles que creo que no me dio buena suerte esa noche, mi peinadito ochentero y mi carita de bondad, junto a  ese loco del zapato café (cómo olvidar el color?Si me hablaba!! Y era de gamuza!!!) Esa historia es muy aplaudida y bién recibida en una noche de anécdotas de todo el que la sepa y quiera compartirla. Porque los momentos graciosos , la verdad hay que compartirlos!! Pero tengo una pregunta: Norita, para qué me invitaste a la fiesta ese día?? Y pensar que no  tenía plan de ir!! indemízame!! jajajajaja.

Reir en comparsa por cosas inofensivas no está mal, pero vender al prójimo, eso si que no lo aplaudo, exhorto a la discreción , pues no hay nada mejor que entender que cuando nos cuentan algo serio, algo privado, es para meterlo en el baúl de los secretos, así como cosas que podemos ver y que no son las mejores. Creo que nada cuesta ser un buén confidente y entender cuando algo es importante para los demás. Al respecto, realmente me siento afortunada, cuento con mis amigas de toda la vida, a las cuales, al comentarles algo, no tengo que decirles "guardame la historia", pues eso, entre nosotras, está sobre entendido. Chicas, este escrito es para ustedes, gracias por esa amistad  a prueba de balas y de curiosos, gracias por guardarme siempre mis historias.