martes, 20 de octubre de 2015

UNA DESPEDIDA A LOS VIAJEROS


A mis 8 años, él tenía 10. Me llamaba mucho la atención esa seguridad que tenía siendo tan pequeño, hasta me daba miedo a veces verlo tan resuelto, tan seguro y tan peleón!
No lo vi todos los años de su vida, pero cada vez que nos vimos, sentí que el tiempo no había pasado,  conservaba su gran corazón. Nunca se lo dije. Continuaba siendo un rebelde...eso sí que se lo dije!
Esa valentía casi amenazante, ese auto-envalentonarse, aun sabiendo que no debía ser, es lo que percibí cada vez que lo vi.
Lo admiré, me asustó, me hizo reir, me demostró su apoyo incondicional en muchos momentos, lástima que la mayoría del tiempo, nos separaba el mar. Siempre quiso hacer lo que le nacía, lo que prefería. No todo era buena idea. Su vida fue una verdadera montaña rusa en la que subió a medio mundo sin permiso, hasta yo, dí mi par de vueltas!!
Cuando supe que había partido a su verdadero hogar, me quedé muda. Yo que no se ser muda, me quedé sin palabras. Estoy segura que esa mudez nos acompañó a todos inicialmente, para volvernos un trapo después. Al final, dejó regalos a los más allegados: paz, unión, reencuentro,  orden. Los buenos recuerdos se abrieron paso. Les devolvió, por así decirlo, aquellos sentimientos que de alguna manera les había quitado.
A mí,  me dejó lindos recuerdos , las fotos de niños, de adolescentes , de veinteañeros. Me quedé con sus buenos sentimientos y a la distancia, le dije "hasta luego".
Con cada partida,  un mundo de recuerdos como el que nos dejó Alva , como el que nos deja tío Joaquín,  al que recuerdo con su sonrisa y su mirada limpia, como el que ya nos había dejado  tía Mary, quien tenía tantas ocurrencias y con quien me reía mucho, era divertida!

Y cuando aun no me recuperaba de esos "viajes" sin aviso, me volví a quedar muda con la partida de ese maravilloso ser humano llamado Emilio. Mi querido tío Emilio. Sigo muda. Mis ganas de verlo en esta vida, se fueron volando cuando supe que ya no estaba entre nosotros. Es extraño, o quizás no lo sea, pero aun no me recupero. Ese ser bondadoso, repartió mucho amor a su paso.
Los recuerdos bonitos son lo único que nos queda de cada persona querida que se nos adelanta. No fueron perfectos, nosotros tampoco lo somos y aun estamos aquí des aprovechando volvernos mas agradables . Siempre recuerdo lo que me hizo felíz con cada persona que ya no está , que estuvo en mi vida y que tuve la dicha de recibir su cariño.
De paso, huyo desesperadamente...sí!!! así mismo, desesperadamente, de los que siento que no tienen remedio y me aturden con sus faltas de tacto , de los cuales...ay  Dios mío! mejor dejarlos atrás junto a su fábrica de malos ratos. Lamentablemente, hay personas que luchan desesperadamente por dejarnos recuerdos terribles y lo peor de todo es que no asumen su responsabilidad. Mensaje al estilo porrista: Sigan adelante!! lo están lograndooo!!!!! serán inolvidablesssss!!

Este año 2015 ha resultado el año de las despedidas. Yo que pensé que sería más amable que el año anterior, nos ha llevado en un completo "subi- baja" . Los pañuelos han tenido mucho trabajo este año y han resultado un gran consuelo en cada misa.
 El 2015, que fue impulsado  por ese 2014 , nos introdujo lentamente a despedirnos  de algunos y se ha puesto más intenso a medida que han pasado los meses. Pero a pesar de que nos ha movido el piso a muchos y seguirá haciéndolo, jamás se llevará la sonrisa de la señora Susana, la calidez de la tía Maria del roomate, la amabilidad y ejemplo de trabajo de don Patricio Sánchez ni las cualidades de todos aquellos que ya no están presentes, pero que siguen allí, intactos en nuestros recuerdos . Que bonito irse y que te sigan queriendo! Qué lindo irse y que tu recuerdo haga sonreír o  reír a carcajadas!

 Y así como  hay quienes dejan regalos al partir, siento que cada viajero deja siempre algo y no me refiero a herencias materiales. Ayer despedimos a un tío también muy querido, que además fue mi padrino. Siento que nos dejó el regalo de reencontrar a  familiares a quienes no  habíamos visto en años. Nos dejó ese regalo de sentir la dicha de vernos gracias a él, porque el hacerdor de eso, fue él. Esa calidez con que en vida trató a sus pacientes y familiares, nos la dejó en el ambiente, se apoderó de todos y la tristeza por su partida, se entre lazaba con la sorpresa , el cariño, las sonrisas y los abrazos. Tío Víctor, dejaste tu estela de tranquilidad en el ambiente, así como te sentí desde que tengo memoria. Papà...contento con tu hermano a tu lado , verdad?

Ay, las despedidas! jamás dejarán de estar vigentes, igual que los pañuelos, los recuerdos y las sonrisas que acompañan las partidas, rememorando bellas vivencias de cada viajero.
Hasta luego, queridos viajeros, nos volveremos a ver en algún momento en nuestro verdadero hogar, hasta luego!