lunes, 14 de junio de 2010

LA FELICIDAD VIVE EN TU CASA



Si tuviéramos un manual detallado, lo que se dice detallado,sobre cómo ser felices..no perderíamos tantos años buscando como si de un tesoro se tratase, confieso que la busqué por años, sin saber que la tenía.

Cuando estamos muy jóvenes, la felicidad tiene la cara de una fiesta; al seguir creciendo, los sueños nos hacen felices, esos sueños que te dejaban bobo y sin oir a nadie porque estás en tu mundo; Las salidas en grupo, el compartir las novedades del fin de semana un lunes en el colegio, eso era felicidad.

Cuando llegó el momento en que pasamos esa etapa de ver la felicidad en términos grupales, llegó de pronto la felicidad de a dos: ahora la felicidad estaba en la pareja que teníamos. Al casarnos, la felicidad era mayor y cuando llegaban los hijos....cargaban con la felicidad nuestra como si al mundo hubieran venido con esa misión y no con la de hacer sus propias vidas.Porque una cosa es ser felíz con alguien y otra muy distinta hacer de alguien la propia felicidad.

Ahora, después de haber pasado por todas esas avenidas, es cuando estoy más convencida que la felicidad está en cada persona, es individual, es unitaria.
No es más que estar contentos con quienes somos, con lo que somos y con lo que tenemos,ocupar nuestro tiempo en cosas afines a nosotros mismos, es ser conscientes de que la alegría la llevamos dentro y que no necesitamos de nadie a manera de detonador para sacarla como una bomba.

Si dependemos del prójimo para ser felices, entonces estaremos toda la vida presos voluntariamente y a la expectativa de quien sentimos, nos la proporciona, con lo cual, el día que no lo tengamos, será el más triste de nuestras vidas.

Me confieso felíz sin arrepentirme, porque a las finales hasta haciendo un dulce, así me quede fatal, me lo paso bién. Tampoco es que sea la eufórica de la cuadra, ni la mas jocosa de la reunión, pero sí se cómo sentirme felíz . También se que no soy la campana andante..se lo que es tener días tristes! Pero siempre, siempre, me levanto y sigo sonriendo más adelante, que una cosa es ser felíz con uno mismo y otra cosa es ser eufórico..eso ya es un problema.

No nos privemos a manera de castigo de ser felices, hay muchas maneras de serlo siendo nosotros mismos , amándonos como somos, modificandonos si hay algo que nos perturba y sobre todo haciendo aquellas cosas simples de la vida, pero grandes en significado, las cuales jamás tendrán precio, pero sí , mucho valor! Por eso digo, la felcidad vive en tu casa... y agrego: siempre que el dueño, seas tú.