domingo, 5 de diciembre de 2010

EL ÁRBOL


Ya estamos todos poniendo el arbolito navideño, el tan afamado pino, que por el precio que se incrementa cada año, hace pensar que son arbolitos parlantes, pero siguen siendo mudos.

Por mi casa han pasado de diversos tamaños, siendo mis preferidos los más pequeños porque como soy yo la que los pone y quita, al ser de ese tamaño, es menos trabajo al inicio y al final de la temporada. Que por cierto, muchas veces, aunque reniego,   cuando llega el 6 de  enero hasta tristecita me da guardarlo nuevamente porque como siempre, me encariño con todo.

Hubo un año en que tuvimos uno que era como las luminarias de hollywood : de día una birria y de noche , despampanante. Resulta que como estuve hospitalizada varios días, desde un 8 de diciembre,  ese año, se nos olvidó el arbolito y todo lo que involucra . Cuando ya estaba en casa y los días pasaban, mi hija estaba con la cantaleta de.."y este año no hay árbol..no?" para  un 22 de diciembre ya no quedaba ni uno decente en venta que fuera de verdad, con lo que mi esposo voló a ver si encontraba alguno  aunque fuera artificial.  La búsqueda resultó titánica; finalmente  logró encontrar   en un almacén uno muy chiquito que  tenía sus propias luces.
Cuando lo trajo a la casa , nos pareció escuálido...creo que se nos notó en la cara a mi hija y a mí, puesto que en seguida nos dijo "era el único que había!!" y bueno, pasaron las horas, se hizo de noche, lo conectamos y... oh sorpresa!!!! era un espectáculo  , las luces cambiaban de colores que se entrecruzaban  maravillosamente haciendo que cada vez nos gustara más, nos enamoráramos de él y de paso, medio mundo quedaba boquiabierto al ver como tomaba vida cuando llegaba la noche , después de haberlo visto tan simple en el día.
Pasó ese año y decidí guardarlo para el año entrante; total, pensé, es tan bonito! y  como siempre: le había tomado cariño.
Y así nuevamente, en la navidad siguiente estaba el famoso arbol listo para ser puesto cuando de pronto, me enfermé otra vez!!  al menos ya teníamos árbol...pero al parecer había sufrido algún percance y al ponerlo..se quería ir de lado..lo sujetamos con todo lo que se nos ocurrió, pero como estábamos preocupados con mi salud, no le hicimos mucho caso  y el arbolete pasó del rol de espectacular, a asesino. Cuando me visitaba alguien  se deslizaba lentamente sobre uno de sus lados y zasss !! caía encima de la visita, entonces había que socorrer  a la pobre persona que prácticamente  había quedado en shock, había sido atacada por un árbol navideño.
Creo que el cariño que le profesabamos era tal, que no nos mentalizábamos a despedirlo de la casa,a pesar que  ahora  se había convertido en peligroso. Recuerdo aun el estres sentada en la sala de mi casa , hablando con quien fuera, creo que no ponía atención por estar viendo el momento cumbre en que el dichoso árbol  "atacaba" ; hasta grité  una vez: " cuidadooo! se caeeeee!!" y casi mato del susto a una de mis amigas que estaba sentada junto a él.
Ese año, lo quitamos antes, la verdad ya nos tenía locos a todos. Mentalmente le di las gracias y lo desaparecimos.  Ha sido inolvidablemente recordado como el arbolito asesino, afortunadamente sus "víctimas "salieron ilesas.
Recuerdo mucho los árboles de mi infancia, mi mamá detestaba ponerlos..."en España se ponen solo nacimientos!!!" mamá...no vivimos en España... y así por nuestra casa pasaron de todo tipo, hasta tuvimos uno plateado porque estaban de moda..pero era tan rígido que parecía un robot y para remate mi mamá no se complicó, le compró  las bolas de un solo color y así nos complació a mi papá y a mí que la verdad quedamos muy contentos, aunque mi mamá cada vez que le pasaba cerca al árbol decía "qué horror...ahora plateado".
Otra navidad, se le ocurrió cortar medio pino de varios que teníamos en el patio y nos lo puso lleno de bolas color fuccia, este año ya eran de otro color, parece que mi mamá era de avanzada..los accesorios de sus árboles navideños generalmente eran de un solo color, como hacen ahora. Ella estaba muy contenta con este árbol, porque tenía una forma artística...
Sin duda siempre nos trató de complacer "americanizándose" en estas fechas. Gracias mamá!!
Como fuera y donde fuera, en mi casa o la de mis padres, los árbolitos me han traído felicidad, son los que nos anuncian la llegada de esta gran fecha llena de sentimientos y emoción por recordar y conmemorar el nacimiento de nuestro Señor, el Rey de Reyes.
 Fecha de unión, de recuerdos, de tarjetas navideñas, de los brownies de Norita y de tía Paula, del amor de la gente que se desinhibe para decir cuanto nos quieren, cuando durante el año se nos ponen tímidos...sin duda, Dios nos llena de más bendiciones que nunca en su cumpleaños y en vísperas de él.
Este año, ya puse mi árbol, chiquito, bonito y descomplicado..ya me estoy pareciendo a mi mamá...puse todo del mismo color...se me pegó la onda  "same color", pero se ve tan especial y lleno de amor, que sin duda,  a pesar de estar peleando todo el dia con el gato que se roba las bolas del árbol cada vez que me decuido, sentiré cada vez más, al verlo, el verdadero sentido de estas fechas, porque sin duda, los árboles navideños son los mensajeros de lo que significa esta gran fiesta.